CELAYA, GTO; Ante la falta de seguro de vida del trabajador municipal que murió durante la explosión de un gasoducto de Pemex el pasado lunes, su familia sería indemnizada de acuerdo a información proporcionada por la presidenta municipal, Elvira Paniagua Rodríguez.
La munícipe admitió que José Miguel Cerritos no alcanzó a obtener la prestación, pues aunque ya se encuentra en proceso una ampliación de trabajadores asegurados que además de los de base, incluiría a los contratados por tiempo determinado, el tema aún se encuentra en proceso administrativo y el occiso no alcanzó a obtener la cobertura.
Ahondó que al igual que en el caso del juez calificador que feneció víctima de un ataque a la comandancia norte de Policía Municipal, presentara ante el Ayuntamiento una propuesta para que los familiares de José Miguel reciban un apoyo económico.
En aquella ocasión, el apoyo fue de 400 mil pesos, que es la cantidad que habrían recibido los deudos si su familiar hubiera contado con un seguro de vida.
“Lamentablemente en el seguro de vida, yo di una instrucción e hice la propuesta al Ayuntamiento y me la aprobaron (…) porque los que tenían seguro de vida eran nada más los empleados de base no los de honorarios y justamente la propuesta que me fue aprobada es que todos los empleados de la presidencia municipal tengan su seguro de vida tanto los de honorarios como los de base y estamos en ese proceso desafortunadamente porque ya hubiéramos querido que pasara ese proceso”, expuso Paniagua Rodríguez.
“En este caso me toca hacerle llegar al Ayuntamiento una propuesta para respaldar en ese mismo sentido lo que se tenga que respaldar y tengan la seguridad de que lo voy a hacer”, sostuvo.
Sobre las otras tres personas que resultaron lesionadas del flamazo, la edil aseveró que se ha dado el seguimiento adecuado, que en el caso de los dos que sí son trabajadores municipales, recibieron la atención a través de su seguridad social y que uno de ellos fue dado de alta.
En el caso del ciudadano lesionado comentó que sigue recibiendo atención médica en el Hospital General de Celaya con quemaduras de segundo grado en el 25 por ciento de su cuerpo
