Celaya, Guanajuato.- Se han normalizado la violencia y los sucesos de personas desaparecidas en el país, en el segundo caso de acuerdo a la Secretaría de Gobernación, se estima que la cifra ronda cerca de las 37 mil personas desaparecidas, entre niños, jovencitas, jóvenes y adultos, ya sean masculinos o femeninos. Y es precisamente el Estado de Guanajuato, dónde en los últimos años también se ha recrudecido el problema.
Pablo Camacho Sánchez, investigador, y capacitador en seguridad pública, colabora con la Asociación Mexicana de Niños Robados y Desaparecidos, A.C (AMNRDAC), localizada en la Ciudad de México en avenida Río Churubusco, y expresa que es Guanajuato uno de los Estados que preocupa
“Guanajuato por su situación geográfica, es una de las zonas que ha sido golpeada, su atractivo por su desarrollo industrial y su zona de hidrocarburos abrió una nueva forma de crimen organizado, aunado a que los gobiernos son flexibles y han permitido que la delincuencia se haya aposentado en ese lugar, llama la atención las cifras de robo de personas con mujeres, niños, y hombres. ¿Y por qué no sucede lo mismo en Querétaro? En Guanajuato todo pasa, asesinatos de policías, robo de personas, etc; no es un cáncer tiene que permitirse que los delincuentes se apoderen de la plaza y para eso tienen que cooptar a los presidentes municipales, al gobernador, a los policías y a todos aquellos que puedan permitirlo, y ante esa permisividad es cuando florecen los grupos de delincuencia”, explicó el experto.
La AMNRDAC, es presidida por María Elena Solís, y desde hace 10 años ampliaron sus facultades hacia la búsqueda de personas de todas las edades, aunque la asociación ya tenía una década en la búsqueda de niños.
“Todo empezó cuando comenzaron a llegar casos de comandos armados que se habían llevado niños, madres y padres de familia, eso en el año 2000 con la creación de los zetas, en el año 2006 invadieron varios estados de la república y una de sus formas de trabajar es desapareciendo personas. Preocupa ahora su red de trata de personas sobre todo de jovencitas y jóvenes”, expresó.
Aunque el gobierno mexicano maneja sus cifras oficiales se estima que el número de las personas desaparecidas asciende a las 100 mil personas en todo el país, agrega el investigador.
¿Qué cambió en el panorama?: La trata de personas en especial de jovencitas y varones de edades de entre 13 y 29 años. Por ello, agrega Pablo Camacho Sánchez que los padres de familia ahora deben estar alertas y ante la desaparición de un familiar, lo más importante es tener comunicación con sus hijos:
“Hoy tenemos que explicarles que hay una colusión muy grande entre el gobierno y la delincuencia organizada, y no deben permitirles que se involucren con personas que están dedicadas a éstas actividades…las primeras 24 horas después de la desaparición de una persona son vitales, por lo que hay que movilizarse rápidamente”.
Agregó que las puertas de la AMNRDAC, están abiertas a todo público, y hoy las búsquedas no solo compiten al ámbito nacional sino internacional:
“Estamos en internet, pueden contactarnos y todos son atendidos, los jóvenes hoy tienen que aprender a cuidarse y deben tener conciencia del daño, sufrimiento y dolor que producen estos grupos de delincuencia, por supuesto si tienen ofrecimientos pueden decir no”, finalizó.
