Celaya, Gto; La comunidad educativa se encuentra en estado de alerta tras la denuncia realizada por padres de familia de la escuela primaria José López Portillo, ubicada en la colonia Del Bosque. Acusan a un maestro de quinto grado de presunto acoso sexual y corrupción de menores hacia sus alumnas.
El incidente salió a la luz el pasado jueves, cuando la directora del plantel fue informada sobre las conductas inapropiadas del docente. Según testimonios, el maestro habría hecho comentarios sexuales explícitos y mostrado fotos inapropiadas a las estudiantes. Una alumna confirmó que el docente hablaba sobre sus “amantes” y hacía insinuaciones directas, generando un clima de temor entre las menores.
En respuesta a la gravedad de las acusaciones, los padres se reunieron con la directora y representantes de la Secretaría de Educación el lunes siguiente.
Durante este encuentro, el profesor fue detenido al finalizar las clases y se estableció un proceso para que las víctimas pudieran presentar su denuncia formal. Sin embargo, los padres manifestaron su frustración ante la falta de información clara sobre el estado del caso.
Las madres de las niñas afectadas revelaron que al menos dos más habían sido víctimas del mismo maestro, mientras otros padres reportaron haber presenciado situaciones incómodas relacionadas con él. En medio de esta crisis, se dio a conocer que el profesor había sido liberado y había ingresado a la escuela para recoger pertenencias que podrían servir como evidencia.
Ante la indignación generalizada, familias de la escuela realizaron una manifestación exigiendo la destitución tanto del maestro como de la directora, acusándola de negligencia por no haber actuado ante las denuncias.
La protesta atrajo la atención del delegado de educación, Rito Vargas Varela, quien se comprometió a tomar medidas inmediatas.
Los padres cerraron el plantel y exigieron que ni docentes ni alumnos ingresaran hasta que se removiera a la directora. A pesar de los intentos del delegado por calmar los ánimos y dialogar en el interior de la escuela, los padres insistieron en documentar los acuerdos fuera del establecimiento.
Tras horas de diálogo, las autoridades educativas accedieron a destituir a la directora y garantizaron el nombramiento de un nuevo docente para el grupo afectado. Además, se ofreció acompañamiento legal y psicológico a las víctimas.
Aunque satisfechos con los resultados obtenidos, los padres afirmaron que permanecerán vigilantes para asegurar que se cumplan las promesas y que situaciones similares no vuelvan a ocurrir en la institución. Mientras tanto, la Fiscalía General del Estado continúa con la investigación del maestro acusado, quien ha sido separado de su cargo durante el proceso legal.
