Celaya, Gto.- Un taxista de aplicación dio a conocer su amarga experiencia con dos delincuentes a los que prestó el servicio, y que al llegar al supuesto destino, le robaron dinero y pertenencias, luego de golpearlo en la cara con una pistola.
En la narrativa, que subió en redes, a través de un despachador, y que no dio su identidad, al mismo tiempo hizo un llamado a todos los prestadores del servicio, para que tomen medidas precautorias, para su protección.
Indica que todo comenzó como a las 5:30 de la mañana del sábado, cuando atendió el llamado para hacer el servio, pero sin recordar el nombre del usuario que lo pidió.
Los abordó en la calle Andalucía 114, en la colonia Los Olivos, primera sección, y dijeron que los llevara a la fábrica de Capistrano sobre la avenida México-Japón en la Ciudad Industrial.
Los “clientes” estaban afuera de una casa, e hicieron como que cerraban, comentó.
Eran dos chavos, traían ropa deportiva negra, uno se subió en el asiento de atrás y el otro adelante, de copiloto y fue el que dijo que también iban a recoger a otro amigo y que si podía hacerlo por favor.
El otro pasajero lo encontraría, dijo, a la vuelta, sobre Sierra Cordobesa, a lado de la colonia La Herradura.
Cuando llegamos y entramos a la colonia, iban como buscando al falso compañero pues no era verdad, no existía, y que solo fue para llegar a la zona en la que les acomodó, para cometer el asalto.
Casi llegando a la calle de Circuito Murcia, dijeron que se habían pasado y pidieron que retornara, y ya en la esquina con Madrileña, me dijeron que ahí era.
Cuando detuvo el taxi, el que iba adelante de copiloto, ya lo tenía encañonado con una pistola y apagado el carro cuando le quitó las llaves, mientras su cómplice que iba atrás, se bajó y le abrió la puerta.
Dijo que en ese momento alcanzó tirar el celular debajo del carro, mientras el delelincuente que iba adelante, arrancaba la cámara del tablero.
Indicó que lo “trasculcaron” igual que al carro, y la cartera que la traía en la puerta se la llevaron, junto con una bolsita que traía monedas para dar cambio.
Pidieron su celular y les dijo que se había caído, y fue ahí cuando le dieron un golpe en la boca con la pistola.
El cómplice se encargó de sacarlo de abajo del auto, y el que iba de copiloto y que traía la pistola, también se bajó y se echaron a correr por atrás del carro, para que no viera por dónde se fueron.
El despachador que contó el suceso, dijo que afortunadamente, salvo el susto y mal sabor de boca, la víctima de los delincuentes se encuentra bien, pero les pide a todos los del gremio, que sean precavidos al brindar el servicio.
