Celaya, Gto.- Después de la balacera del lunes por la noche en la colonia Vallehermoso, el vecindario volvió a las actividades normales, pero entre los habitantes, no dejaban de comentar los hechos sobre sus actividades que hacían cuando comenzó la masacre con 11 muertos.
En esta zona, en la que también tienen sus departamentos estudiantes del Tecnológico y familias, mencionaron que cuando se dieron cuenta de los disparos, de manera instintiva se tiraron al piso mientras otros buscaron refugio en el baño, pero todos lejos de las ventanas y puerta de entrada.
Por la mañana, poco después de las nueve horas, la calle Azálea estaba semi vacía, solo algunas amas de casa hicieron su rutina de barrer el frente de sus viviendas, pero cuando se les preguntó sobre sus experiencias de la noche del lunes, nerviosas se introducían a sus casas sin contestar.
En un recorrido por la zona, los sellos de Fiscalización estaban colocados en las puertas y cortinas de los bares, uno, frente a la entrada del hotel marcado con el 508, sin nombre tanto en la cortina como en una puerta lateral de acceso, estaban clausuradas.
En el filo de la banqueta se encuentra un gran charco de sangre, posiblemente de una persona que salió del establecimiento cuando lo alcanzaron las balas y ahí cayó en medio de un charco de sangre.
De los casquillos no se localizaron, pues los peritos de la Fiscalía se los llevaron para continuar con las investigaciones dentro de la carpeta correspondiente.
Enfrente, el otro bar, que antes tenía un anuncio de cerveza, pero tampoco sin nombre y a un lado del hotel, también presentaba los sellos igual que en el hotel Gala, solo quedaron como mudos testigos, amarradas en algunos árboles, partes de la cinta amarilla que marcó el perímetro.
En el recorrido también se pudo precisar que comenzaban a llegar personas básicamente curiosas, para conocer de primera mano, los efectos que dejó la balacera en la calle y frente a los locales atacados con balas y fuego.
Con este ataque sangriento que es el peor que registra la ciudad, pese a que las autoridades de seguridad pública señalan que “hay coordinación entre las agrupaciones de los tres niveles de gobierno”, pero los resultados dicen lo contrario.

