Por: José Luis Ramírez
Tengo en la memoria el vaticinio de David Saucedo, sobre la renuncia de Elvira Paniagua. Hace un año escribió: “los principales enemigos de Elvira no están en la oposición de izquierda (se refería a Alianza Ciudadana) que está recabando firmas para activar un inexistente mecanismo de destitución y revocación de mandato. Sus verdaderos adversarios están dentro del propio PAN y forman parte de la élite político-empresarial”.
Él hablaba de una conspiración. “De acuerdo con dos asistentes a las reuniones realizadas para “el rescate de Celaya”, el plan para la destitución de Elvira estaría fundamentado en las siguientes premisas”, resumo: El nivel de intención del voto a favor del PAN en Celaya está por los suelos… Si Elvira fuera la candidata, la derrota sería un hecho consumado…; no hay nada en el corto y mediano plazos que haga suponer que la situación de inseguridad mejorará…; los constantes descalabros del equipo de comunicación e imagen… el desplome en opinión pública no se detendrá…; aunque Elvira no fuese postulada por el PAN… el candidato blanquiazul se vería forzado todo el tiempo a defenderla y justificarla. Finalmente, pero de manera tardía, tendría que deslindarse de ella…” Conjeturas demoledoras que hoy asoman en el inicio de la etapa electoral.
Sé que David Sauceda, no me cobrará derechos de autor –eso espero-, pero su análisis hoy cobra una vigencia estremecedora, y vale la pena citarlo: “Forzarían la renuncia de Elvira a la presidencia municipal entre octubre-noviembre del año 2020. Tratarían de influir en la designación de un presidente interino cuya función sería orientar al gobierno municipal con miras a la elección de 2021…”
“Los conspiradores seleccionarían un candidato a la alcaldía y pondrían a su disposición los fondos que fueran necesarios para enfrentar la campaña”. Vidente o pariente de Madam Sasu, el caso es que hoy, el guion de David se repite casi literal, excepto por algunas sorpresas que ni a Harry Poter, se le ocurrirían.
La postulación del ciudadano Javier Mendoza por el PAN, quien se distinguió en su campaña por su discurso antipanista, y luego en la administración, con sus tres regidores, en un cuestionador de medio pelo, abren la ventana para observar una inminente destitución de la ciudadana Elvira, porque las razones y augurios del “rescate de Celaya”, se están cumpliendo, pero no hay acción humana que no reserve sorpresas.
La precandidatura del ciudadano Javier y su planilla, se ha comentado, es una obra de Frankestein, y ha generado dudas de su viabilidad por la vulgaridad y lo grotesco de su planilla. Es la planilla de “Juanit@s”, sin ninguna representación ciudadana, es un botín repartido a tarascadas. Esta propuesta se cae por su propio peso, y ahora tiene dos problemas el Pan: presionar la renuncia de Elvira Paniagua, o la renuncia de Javier Mendoza.
El ciudadano Javier Mendoza sabe que no podrá llegar a la candidatura, si Elvira Paniagua se mantiene como Presidente municipal, y su probable campaña sería un aborto anunciado por la aberrante traición a sus electores. Por eso repite la misma receta que utilizó con sus tres regidores para socavar la administración, solicitando en su momento, las renuncias de los Directores que le eran incomodos: lo hicieron con el de Turismo, Cultura, Mujeres, Obras Públicas, y Medio ambiente, sin tener una propuesta mejor en la mano, pero sabiendo el impacto negativo.
Hoy bajo una alianza electoral inexplicable con el Pan, se lanzan sus tres mosqueteros en contra de Elvira por el cierre de las laterales del puente de Irrigación. Hay que recordar que los tres regidores “dependientes”, y el regidor del Verde, junto con todos los demás, al inicio de la administración, a pesar de que se les advirtió de las implicaciones negativas, le firmaron “tres cheques en blanco”: el Presupuesto, los Directores que ella propuso, pero además, UN PODER LEGAL PARA REALIZAR CONTRATOS O CONVENIOS a nombre del Ayuntamiento.
El Cuarteto de tarjetahabientes Liverpool, y demás regidores, firmaron el “poder” que le permitió a Elvira, a su vez convenir con la SCT el cierre de las laterales, pero además, ellos formaron parte de las Comisiones que aprobaron la creación del Puente de las mentiras, votaron el presupuesto favorablemente, recorrieron con la contraloría ciudadana el puente antes de su inauguración, y dejaron a su suerte a los vecinos y comerciantes durante los meses que se estuvo construyendo el puente.
El esquema planteado hace un año por David Saucedo, es muy nítido, los empresarios y sus empleados como Javier y sus regidores, están presionando la renuncia de Elvira Paniagua, al pedir la renuncia del director de Imipe. Sus supuestos –no hay un alegato jurídico real- los arrastran a ellos mismos, porque fueron cómplices de la creación del puente en todas sus etapas, ellos son “la máxima autoridad de representación ciudadana” y debieron estar atentos, además fue un acto aprobado en el Ayuntamiento y en las Comisiones, así que su responsabilidad política es absoluta.
Shakespeare, en voz de uno de sus personajes clásicos decía, “quien te traiciono una vez, te volverá a traicionar”. Los mal llamados “independientes” traicionaron a los 38mil celayenses que votaron por ellos porque estaban hartos del Pan, y al unirse y postularse ahora como sus candidatos, muestran su verdadera cara. Sumados formalmente dentro del Ayuntamiento –serían 11 regidores panistas: 3 exindependientes, 1 expriista, 1 exmorenista, y 6 panistas de abolengo, pero la ironía es que los “dependientes”se suman como un caballo de Troya para colocar un presidente municipal interino que les favorezca en su intención de limpiarle el camino a Mendoza Márquez.
Las encuestas en unas semanas mas revelarán para aquellos que “idearon” la precandidatura, lo que en las calles y en las redes sociales es evidente y notorio, el rechazo y repudio a Franki, el exindependiente. La paciencia y generosidad del ciudadano celayense, la han colmado, y ya verán su respuesta.
Revolcadero.
Los accesos laterales del puente de las mentiras, se abrirán, la fuerza ciudadana no la para ni el ferrocarril.
