CELAYA, GTO; Ante la detección de riesgos de colapso en la zona del túnel hallado en la colonia Rosalinda, la Fiscalía General del Estado encargó al Municipio y realizar los trabajos de relleno y tomar medidas de prevención en el área.
Es de recordarse que en primera instancia, la FGE pidió al Municipio, realizar un estudio de impacto de riesgo en el lugar, que finalmente se logró con apoyo del Colegio de Ingenieros Civiles y con base en él, la autoridad en materia de justicia tomó determinaciones.
Pidió hacer caso a las recomendaciones emitidas por el Colegio de Ingenieros Civiles, respetar el área marcada como de riesgo evitando actividades de construcción así como la circulación y estacionamiento de vehículos pesados de 3.5 toneladas.
Pidió también que se realicen actividades de notificación de riesgo de colapso por sobrepeso a los inmuebles que se encuentren sobre la excavación.
El Municipio tendrá que contratar a una empresa del ramo con un perito en canalizaciones para realizar los trabajos de relleno.
“Haciendo mención que existe un alto riesgo de colapso por sobrepeso a los inmuebles que se encuentran sobre la excavación del túnel, toda vez que se identificó como arcilla comúnmente conocida como tepetate blanco, en el cual con la pérdida de humedad es susceptible de perder compactación que puede generar con el transcurrir de los días desprendimientos en las caras laterales (alud) y desplome de la parte superior sin considerar que aunado a ello existe circulación de vehículos pesados”, se lee en el documento.
Al respecto el secretario del Ayuntamiento, Roberto Hugo Arias García, confirmó que en tanto a las recomendaciones en materia de prevención ya se pusieron en marcha con personal de Protección Civil y elementos de Transito y Policía Vial.
Será la tarde de este viernes que las direcciones de Obras Públicas y Desarrollo Urbano se reúnan en la zona para definir las acciones a emprender.
Es de recordarse que fue el pasado 15 de noviembre cuando se detectó el túnel que fue construido por delincuentes desde un domicilio particular hasta una empresa de valores, en dónde pretendían apoderarse de varios cientos de millones de pesos que ahí se mantenían a resguardo.

