Opinión

DOBLE O NADA

DE NOTA ROJA A CIENCIA FICCIÓN

Por: José Luis Ramírez

Una pregunta que nos hacemos los celayenses, sobre la presidente municipal es, ¿por qué se escondió durante diez días, después del asalto a la comandancia norte? Ella, claro dijo qué no, pero su ausencia fue notoria.  Su respuesta nos sigue sonando rara en los oídos, porque no hay un cambio, ni un matiz con relación a sus anteriores respuestas.

A ella, si usted recuerda, las cifras le tienen sin cuidado, lo que importa es su percepción. Le doy un dato, en una evaluación nacional sobre el asesinato de mujeres, Celaya ocupa el segundo lugar en el país en feminicidios. Así lo señala, el reporte sobre violencia contra las mujeres Incidencia delictiva y llamadas de emergencia 9-1-1”, del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Las ciudades que van en primer lugar son Ciudad Juárez, y Hermosillo. El Sistema Nacional de Prevención Atención Sanción y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres, clasifica al feminicidio como la forma más extrema de violencia contra la mujer.

El artículo 325 del Código Penal Federal señala que para tipificar la muerte de una mujer como feminicidio, es necesario que “haya existido entre el activo y la víctima una relación sentimental, afectiva o de confianza”, además “la víctima presente signos de violencia sexual de cualquier tipo”, y que “el cuerpo de la víctima sea expuesto o exhibido en un lugar público”.

Hace cuatro días, en Francisco Juárez y la calle Diego Rivera, robaron una camioneta violentamente, e hirieron a uno de los tripulantes; el 27 de abril en Valle Residencial, hay un intento de robo y el conductor es herido, se defiende embistiendo a sus agresores. Los robos violentos de automóviles son la cucharada amarga de todos los días.

El 27 de abril, se anuncia que la meta en este gobierno es posicionar a Celaya dentro de las 30 ciudades más seguras del país. Y presentan un programa en donde destacan como foco rojo, la carencia de policías, y señalan un numero: Celaya en Diciembre tenía 0.8 policías por cada mil habitantes. El dato que guardaban como hueso santo, es revelado, se tenían 400 policías. La pretensión es tener 2 policías por cada mil habitantes, es decir, cerca de 1000 profesionales de seguridad municipal.

Llama la atención que en el presupuesto de este año, se contemplen 899 plazas de base, y 270 por honorarios, tan solo en el concepto de Policía municipal. Eso significaría que es un gasto no real, dado que la plantilla actual es de 400 policías. Valdría la pena, que hicieran públicos los números objetivos. Quién pudiera darle transparencia a este hoyo negro son los regidores, pero eso es como pedirle fresas de Irapuato, a Dolores Hidalgo.

Continuando con los hechos, le cuento que el día 30 de abril, tres días después de proyectar cifras especulativas sobre el futuro de Celaya, se anuncia la desaparición de la policía, Julia Sierra Galván. La ciudadana Paniagua asegura, que es una ausencia laboral, pero que investigarán. Ese mismo día, el gobernador, señala que ha bajado la delincuencia y que solo asesinan 10.8 personas por día en Guanajuato. Lo atribuye a la intervención en el corazón del guachicol, Santa Rosa de Lima.

Pero las cifras, que les hace perder el sentido de la visión, estaban a la vista. Excélsior, publicó que en el primer bimestre del año, se incrementó un 28%, las tomas clandestinas de guachicol. Señala los estados de la república: Hidalgo, primer lugar con 994, aumentó 252%, lugar donde gobierna el Pri; Estado de México, segundo lugar con 340, aumentó 61%, ahí gobierna el PRI; y finalmente Guanajuato, que registró 287, y aumento 6.3%, y claro, aquí gobierna el PAN. Un tercer lugar con aroma a guachicol rodea a Celaya.

Este dato es muy importante, porque en plena efervescencia del asalto a Santa Rosa de Lima, y en medio de la crisis por la falta de combustible, Diego Zinhue, señaló que el 80% del combustible usado en Guanajuato, era guachicol. Atendiendo los datos del incremento, se infiere que el “negocio” sigue viento en popa, y que la baja de las acciones violentas seguramente nada tiene que ver con la supuesta guerra del gobierno al guachicol, sino a otros negocios. Pero bueno, para eso son los datos.

El día primero de mayo, nuevamente aparece la nota en su tinta cotidiana: roja. En la colonia Gobernadores, hay un número mas para el obituario, pero para la familia, será una ausencia y una realidad dolorosa. La delincuencia, utiliza las formas más dantescas para llamar a la atención.

Y en este asunto de ausencias y presencias, a pesar de no tener noticias desde el 23 de abril, la policía, Julia Sierra Galván, sigue siendo una incógnita para la administración municipal, al punto de que el encargado de despacho en la oficialía mayor, el día 2 de mayo, se atrevió a decir, que ni siquiera conocía su nombre. Para el Secretario, que había presentado, su plan de seguridad con la ambición de tener mas elementos policiacos, solo atina a decir que “al parecer si está desaparecida”.

Con esa actitud, poco preocupada por los elementos policiacos a su mando, es prácticamente imposible que consiga personas que quieran arriesgar su vida para darnos seguridad.  Y claro, su proyecto de ser una de las 30 ciudades más seguras, por lo menos, tomando como eje la suma de policías, está fuera de toda lógica. Así que el proyecto, en que tardaron mas de seis meses para escribirlo, podría ser útil para algunas líneas de un cuento de ciencia ficción, pero no para darnos un sueño tranquilo.

Revolcadero.

El presupuesto de egresos, señala específicamente, 837 plazas de confianza son del programa operativo, es decir, policías trabajando en la calle, a los cuales se les paga un salario. Pero tenemos menos de 400… ¿dónde quedó la bolita?