APRENDICES DE BRUJO
Por: José Luis Ramírez
Nuestro croquis político –algunos dirían mapa, pero eso es una pretensión ilusa- parecía que cambiaría a raíz de la integración del nuevo Ayuntamiento, pero la votación prácticamente unánime, del gabinete parcial de la Ciudadana Paniagua demostró que los intereses personales, de los grupos económicos y políticos pesan mas que las esperanzas de cambio de los ciudadanos.
La designación del Contralor municipal vino a corroborar que no hay indecencia que les alcance a estas malas copias de regidores. La novedad es que ahora, se desagruparon para posicionar a quien será su aliado en los negocios, que suelen hacer escudándose en el Ayuntamiento.
De entrada, el proceso de selección de los candidatos a contralor fue malicioso. De nueve personas que presentaron su propuesta 7 fueron rechazados por no cumplir, a decir de la comisión seleccionadora, con la documentación requerida. Pero, en el caso del exdirigente del PRI, él si fue posteriormente requerido para explicarle algunas “dudas” sobre su pasado partidista, eso dice el aprendiz de brujo, Gerardo Sierra. Se tomaron la foto para los periódicos y la cordialidad parecía sincera, aunque se destacaba el hecho de que no subsanó la falta de documentos.
El derecho a la secrecía y la confidencialidad del proceso, lo hicieron de lado. Todo fue ventilado en la prensa. Las filtraciones de información llegaron al punto de ser declaraciones oficiales sin mediar antes ninguna notificación oficial a las personas propuestas para dirigir la contraloría. El Presidente de la Comisión sin ninguna ética, declaró a la prensa el 8 de noviembre, que solo 2 de los nueve cumplieron, y extraoficialmente, se dijo que el excontralor Luis Eduardo Zalazar y Juan Carlos Gómez, sí cumplieron.
Esas declaraciones sin lugar a dudas, generaban daño moral a los aspirantes, ya que la mayoría son personas con una respetable vida profesional, y los colocaban en una tesitura de irresponsabilidad y falta de profesionalismo en su actuar. Su reputación quedaba en entredicho.
El reglamento, otra vez, se pasaba por alto. En la convocatoria se señalaba de manera tendenciosa la presentación de dos documentos, uno federal y otro estatal, el primero sin sentido, ya que no se trataba de un trabajo en el ámbito federal, y el segundo sí, pero además, suplía perfectamente al primero debido a que no se extiende sin consultar el organismo federal. Además, el Reglamento es muy claro al señalar que se podía presentar, uno u otro. Sin embargo, hicieron omisión de ello, y ese galimatías creado por la convocante, es decir la Ciudadana Paniagua, fue un argumento para descalificar a los aspirantes.
De acuerdo al reglamento debieron ser notificados en el curso de 24 horas, todos los candidatos que hubiesen incurrido en la falta u omisión de algún documento. En el caso de Manuel Castilla de Alba, propuesta apoyada por Alianza Ciudadana, nunca fue notificado, al igual que otros aspirantes.
“La cortesía oficial” que hizo Gerardo Sierra, al también exregidor Rubén Guerrero, para escuchar de viva voz su historia en las ligas del priísmo que colocaría como viable o inviable su postulación, al no tener la misma atención oficial con otros aspirantes, da por hecho una actitud discriminatoria que violenta sus derechos humanos
A la luz de los hechos, está claro que la llamada de Gerardo Sierra a Rubén Guerrero, sí tuvo la intención de ayudarlo de “manera extraoficial” a validar su candidatura, porqué de qué otra manera hubiese sido elegible cómo lo fue. ¿O lo eligieron sin cumplir los requisitos que dejaron fuera a los demás de la famosa terna? La ciudadana Paniagua por allí apuntaba que una credencial de elector en trámite no era significativa para rechazarlos, excepto cuando la original señalaba una residencia fuera del municipio de Celaya, quizá hablamos de Cortázar por citar un ejemplo.
El asunto mas repulsivo de los usos y costumbres serviles, es cuando le ofrecen a la Ciudadana Paniagua, dar cumplimiento al protocolo, nombrando al faltante de la terna “sin necesidad de pasar por la comisión”. La pregunta obligada es, ¿para qué convocar y enlodar el prestigio y la buena voluntad de los aspirantes a contralor?, si finalmente le ponen en la mano a la Presidente la oportunidad de seleccionar el tercero en discordia, de un grupo que a decir de ellos no cumplieron con los requisitos de elegibilidad, y al que ella directamente pueda elegir, tal como sucedió con el priísta Rubén Guerrero. ¿Tantas vueltas y quemadas para seguir con el dedazo?
Finalmente la votación que valida la propuesta de la ciudadana Paniagua, retrata de cuerpo entero una serie de grupúsculos que no están atendiendo las demandas de transparencia, y honradez en el uso de los recursos públicos. Por un lado, los tres cuervitos de Javier Mendoza, el representante del pájaro pintado de verde, y los dos incautos de Morena, fueron seis votos que se inclinaron por el cuestionado exfuncionario panista de la pareja dispareja, Rubí y Carranza; por otro lado, los siete panistas que por sí solos hacían mayoría, pero que sin menospreciar zaleas recogieron gustosos el voto de Uriel Pineda, conocido en los bajos fondos de la política como Judas Iscariote, y desde luego, el voto del priísta, que a decir de su madrina política, nada tiene que envidiarle a su colega morenista. Es así que el contralor y su madrina, caminarán tensando la cuerda de la desconfianza ciudadana.
El caso Guerrero-Sierra-Paniagua apenas comienza. La Procuraduría de los Derechos Humanos o bien la CDH, al igual que el Tribunal de lo Contencioso Administrativo tendrán que ocuparse de los usos y costumbres de ese trío, que desde luego no cantan como los Panchos, nos comenta Manuel Castilla de Alba. Tenemos por lo pronto un contralor sacado del cuarto de la inmoralidad, el PRI feliz, están en su elemento.
Revolcadero.
No soy un profeta, mi trabajo es construir ventanas donde antes solo había paredes.
Michel Foucault
