Daniel Nieto Martínez
Antes de partir el hoy exgobernador de Guanajuato Miguel Márquez Márquez dirigió un mensaje agradeciendo a los guanajuatenses la oportunidad de estar al frente del ejecutivo a lo largo de los últimos seis años, y en ese breve mensaje hablaba de enfrentar los retos que tienen enfrente sin miedo, y como afrontarlos sin miedo si no tenemos el respaldo de los que deberían de ayudarnos a enfrentarlos, hoy sin duda nuestro Estado está viviendo la situación más complicada que se había visto en materia de seguridad, hay cambio de personas y de gabinete pero eso no presagia un cambio verdadero o una mejora en las condiciones de vida de los guanajuatenses.
Este estado esta destinado a ser una pieza fundamental en el crecimiento y desarrollo de nuestro país por la posición geográfica privilegiada en la que nos encontramos. Es por eso que muchas empresas decidieron venir y colocar sus centros de manufactura dentro del corredor industrial e incrementar la productividad de las empresas y el desarrollo económico de los municipios que forman parte del mismo.
Hay un cambio de gobierno, pero se apuesta a la continuidad, hoy Guanajuato es un Estado golpeado gravemente por la inseguridad, y si bien no es un problema que únicamente se da en nuestro estado, no hay razones que justifiquen que Guanajuato se encuentre en el primer lugar en homicidios dolosos y que exista un incremento desmedido en los delitos del fuero común que se dan día a día. Nos han robado no solo bienes materiales, nos han robado la tranquilidad de salir a las calles sin violencia, hoy los niños guanajuatenses crecen con miedo, encerrados sin poder salir a la calle a jugar y a divertirse por el temor a ser víctimas de la delincuencia, hoy vivimos encerrados entre rejas dejando a los delincuentes libres por las calles, donde los delitos son únicamente parte de una cifra y no de un motivo para esclarecer los hechos y hacer frente a la grave problemática. La pregunta es, ¿hasta cuando gobiernos panistas nos regresaran la tranquilidad? ¿hasta cuándo vamos a permitir que nos roben la confianza de salir a nuestras calles? ¿hasta cuándo vamos a seguir permitiendo la corrupción descarada de los funcionarios?.
Hoy Guanajuato es un estado de derecho fallido dónde el crimen gobierna y somete a los ciudadanos, dónde las elecciones se ganan a billetazos lucrando con la pobreza y necesidad de la gente, dónde la corrupción nace en la silla que hoy ocupa el que fue secretario de desarrollo social y humano y que únicamente ocupó el cargo para regalar calentadores solares y planchar el terreno para poder llegar a la gubernatura bajo la venia del exgobernador Miguel Márquez Márquez para cuidar sus espaldas y poder cubrir las fechorías que se hicieron en el Estado.
Pero lo más preocupante es apostar a la continuidad de los titulares de la Seguridad del Estado, el día de hoy son ratificados por el nuevo gobernador aquellos que no pudieron dar solución al problema que hoy nos azota como Estado, a aquellos que fueron incapaces de enfrentar al crimen del Estado, aquellos que permitieron que el estado viva hoy las condiciones por las que estamos atravesando. La gente le dio un Sí a un mejor Guanajuato y al parecer el Di Sí fue a la continuidad de la inseguridad, fue un Di Sí a los miles de empleos generados pero con salarios deplorables, es un Di Sí a la corrupción, un Di Sí a los gobiernos de compadrazgos entre panistas, un Di Sí a la falta de oportunidades para los estudiantes y los jóvenes egresados. Es momento no sólo de revertir la violencia sino también la situación económica de los guanajuatenses, los indicadores económicos no solo se miden en base a las empresas y la inversión que se da en el estado, también en el nivel y la calidad de vida de los ciudadanos, en las oportunidades que hay para los estudiantes, en los niveles de pobreza que existen. Se debe trabajar en la dignificación de todos los estratos sociales y la reconstrucción del tejido social de nuestro estado.
Hoy cambia el gobierno pero parece no cambiar el rumbo de nuestro bello estado, como ciudadanos tenemos que seguir cuestionando y participando en las decisiones de la vida democrática de Guanajuato, no podemos bajar la guardia ni rendirnos ante lo que presagia ser una continuidad no deseada, falta ver los resultados de la presente administración y exigir un mejor gobierno para tener el Guanajuato que todos merecemos. No queda más que desearle éxito en su encomienda al nuevo gobernador y pedirle que no tenga miedo de enfrentar los problemas como lo dijo su ex jefe Miguel Márquez Márquez, que no le de miedo dejar desprotegido a su compadre, y que gobierne para todos los ciudadanos guanajuatenses. Diego Sinhue tiene enfrente un gran reto, pero también una gran oportunidad da dar esperanza a todas las personas que confiaron en el y que le apostaron a la continuidad del gobierno panista.
