Opinión

INFRAESTRUCTURA… A CONSULTA

Estamos hablando de un proceso de participación ciudadana. No puede ser tratado con desdén, no debe ser tratado con superficialidad. 

¿Pero qué es lo que le van a consultar a la sociedad?

Derivado del último espacio de inspiración del presidente electo y la asistencia técnica de sus colaboradores, especialmente los que siempre están dispuestos a decir lo que el Presidente electo les indica que digan. Estamos ante la responsabilidad (me refiero a los ciudadanos) de saber de los temas que al presidente se le ocurren. No tardará en que llegue la consulta ciudadana para que el Presidente electo tenga “el insumo que falta “. Así es ml estimado lector, le van a preguntar a los ciudadanos donde debe estar el nuevo aeropuerto, como debe ser, cuanto debe de costar, en cuanto tiempo debe estar terminado…

Si un gobierno no sabe qué hacer con las necesidades de infraestructura del país, no le debería de preocupar, solo tiene que preguntarle a los que saben para estar enterado con los detalles necesarios. 

Preguntarle al que sabe es un proceso que no requiere mayor conocimiento científico, solo reconocer que los seres humanos no estamos obligados a saber de todos los temas y también reconocer que los seres humanos tienen la capacidad de conocer los temas a profundidad hasta para ser un experto.

Si en lugar de preguntarle a los que saben, me preparo para preguntarle a los que no saben… por más consultas que se realicen no se va a obtener ninguna respuesta que no sea una suma de ignorancia. Para lo que esto pueda servir. 

Así como se instruyó que se haga una consulta con el tema del aeropuerto de la ciudadana de México, se hará una consulta con el tren transpeninsular, con la infraestructura marítima y portuaria, con la infraestructura educativa, con la telemática…

Nadie en su sano juicio argumenta la importancia de una inversión y por esa razón decide qué hay que revisarla a partir de la opinión de las personas, cuando ya se han ejecutado las obras de cimentación y se ha ejercido un treinta por ciento del costo de la obra.

Un aeropuerto para la Ciudad de México es un tema que tiene un retraso de 20 años para un proyecto que debería de visualizarse por lo menos para otros cincuenta. Solo que ahora el Presidente electo piensa qué hay que revisar la obra porque él tiene otras opciones. Es decir, si cambia de opinión le va a indemnizar la inversión realizada, va a cambiar usos de suelo, va a modificar las reglas de operación de los sistemas de aeropuertos y volverá a empezar solo porque se decidió cuando él no era presidente electo.

Ahora no es el miedo que Fox le tuvo a los macheteros de Atenco la causa de No hacer el aeropuerto, por lo que se hizo una terminal dos, como si se pudiera pensar un aeropuerto como obra en condominio… aún no se hacen las aeronaves comerciales que no requieran pistas de aterrizaje y despegue. 

El tema no está en consultar o no consultar… es a quién, por qué, en que momento. 

A lo único que me resisto a pensar es que la consulta sea una manera de perder el tiempo, de ocultar la soberbia y de aceptar que sus discursos de campaña nada tienen que ver con la realidad… tampoco en campaña tenían algo que ver con la realidad.

 

Hasta la próxima PROSPECTIVA.

José Gerardo Mosqueda Martínez,

Presidente del Instituto de Administración Pública de Guanajuato 

iap grande sin dondopresidente@iapguanajuato.org, gmg@gerardomosqueda.com.mx

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