5 PIES AL GATO.
Por: José Luis Ramírez
La marea electoral nos dejará a los ciudadanos celayenses sin la presencia de los rostros habituales que administraron el Ayuntamiento, vendrán otras bocas que alimentar y oír a costa de los contribuyentes. Son 15 los presuntos ediles, que sesionaran a partir del día 10 de octubre para que nuestra ciudad sea un dechado de bonanza y amabilidad. Con el sudor de su voto, la ciudad será transformada como en un cuento de hadas, en un refulgente sitio de prosperidad y cordialidad. Ese cuento usted ya lo conoce.
La elección municipal repartió los bienes y los dones a nombre de los ciudadanos celayenses. Como usted ya lo sabe, serán 3 regidores de Morena, 3 regidores por la candidatura independiente, 1 regidor por el Pri, y uno más por el Partido Verde, estos podrían ser la oposición. El resto, 4 regidores, 2 síndicos y el Presidente Municipal son del partido ganador. Un total de 15 personas gobernarán y administrarán el Ayuntamiento.
Como usted lo sabe el Ayuntamiento constituye la autoridad en el Municipio, es independiente y no habrá autoridad intermedia entre éste y el Estado. En ese sentido se perfila el concepto de Autonomía municipal. Pero desde luego, esa “autoridad”, con relación a los ciudadanos, está acotada por el Principio de legalidad, es decir, “la autoridad municipal únicamente puede hacer lo que la ley le concede, y el gobernado todo lo que ésta no le prohíbe”. Así lo establece la Ley Orgánica municipal.
Para que lo tengamos bien claro, y sepamos porque vamos a pagar, le comento: La palabra “Síndico”, se deriva de los vocablos griegos: sin, que significa “con”, y dixé, que se traduce como “Justicia”. Por lo tanto se puede decir que el síndico “es aquel que procura la justicia”.
Pues bien, los Síndicos, son los encargados de vigilar los aspectos financieros; de procurar los intereses municipales representándolo jurídicamente, pero una atribución fundamental es, vigilar la aplicación del presupuesto de egresos, revisar y firmar los estados financieros de la tesorería municipal. Por eso forma parte obligada de la comisión de Hacienda Pública Municipal.
Los Regidores son los encargados de vigilar el ejercicio de la función pública municipal, y velar por la correcta prestación de los servicios administrativos. En ese sentido, una función primordial es representar los intereses de la comunidad en el cabildo, y presentar alternativas de solución a los diferentes ramos de la administración municipal.
Resumiendo, cuando los Regidores, Síndicos y Presidente municipal sesionan en el Cabildo Municipal se integra a un cuerpo colegiado denominado Ayuntamiento. El Ayuntamiento es el órgano colegiado y deliberante, encargado del gobierno y la organización de la administración pública del municipio. Una postal de película de primer mundo.
Etimológicamente Ayuntamiento proviene del vocablo Adyuntare, que significa unir, o integrar. Este término se ha aplicado al municipio para explicar la integración de sus miembros en torno a la satisfacción de las necesidades de la comunidad. Las atribuciones, obligaciones, funciones, competencias son muy extensas, pero solo lo podrán hacer, atendiendo el principio de legalidad del que hablamos, solo lo que la Ley les permite. No son virreyes, ni están dotados de un “mando único” o divino.
En el caso de los habitantes del municipio, les señala con claridad los mecanismos para participar, más allá del acto de votar. En ese sentido, tres derechos ciudadanos que me parecen destacables, son: Ser atendido por las autoridades municipales, en todo asunto relacionado con su calidad de habitante; recibir los beneficios de la obra pública de interés colectivo que realice el Ayuntamiento; por último, proponer ante las autoridades municipales, las medidas o acciones que juzguen de utilidad pública.
Los ciudadanos podrán asociarse para participar y colaborar en la gestión de demandas y propuestas de interés general. Si bien se establecen mecanismos como el de participar en los consejos municipales, estos no son limitados.
De igual importancia, es el derecho de petición. La Ley Orgánica Municipal, establece que el Ayuntamiento, el presidente municipal y los titulares de las dependencias y entidades de la administración pública municipal, deberán responder en el plazo que les señala la Ley, y que el incumplimiento es considerado como falta grave.
Andres Neuman, uno de los escritores contemporáneos de habla hispana, cuyos aforismos son de una afilada inteligencia dice, “permanecer indiferente es comprometedor”. En toda despedida de autoridades, y llegada de otras, ese punto de unión, puede ser el dejar atrás las calamidades que crearon, o simplemente traspasarlas a los que llegan. Hay un tercer protagonista en estos ingresos y salidas, el ciudadano que permanece indiferente, como si ello, lo eximiera de esa realidad social. Pero recordemos, que el gobierno sin la participación ciudadana se corrompe como el jamón en verano.
Los 15 integrantes del nuevo Ayuntamiento celayense, de alguna manera responderán a sus respectivos intereses, políticos, económicos, o sociales; cada uno tratará de ocupar los lugares privilegiados –carteras o comisiones-, porque el mapa del poder dentro del cabildo se determina por las posiciones e importancia que estas revistan para el gobierno municipal. Es una costumbre que el Partido político ganador, ocupe de manera preponderante las mejores carteras.
En este caso, el Pan, no tiene mayoría para ganar las posiciones de privilegio, es decir, de 15 votos solo cuenta con 7 de su partido, los otros 8 son una incógnita que se despejará cuando los veamos subordinados o defendiendo los intereses ciudadanos. Acudo al sentido común que dicta que 8 son mas que 7, pero el poder y el dinero son capaces de convertir 7 en 15 o 18, como dirían los clásicos, todo es cuestión de números.
Nadie en su serenísimo juicio, cree al 100, que los políticos que llegan a gobernar los mueve el interés público, sin embargo el único diseño que tenemos para gobernar es el que votamos hace unas semanas, así que la medicina –para nuestras dolencias sociales- no solo es amarga sino a veces inútil.
Por eso, urge cambiar las viejas costumbres del juego político, urge que los ciudadanos participen activamente, que socialicen el poder municipal a partir de su vigilancia, escrutinio, denuncia, y propuesta como lo garantizan nuestras leyes. La administración del ciudadano Lemus –saliente- puso nuestra seguridad física y nuestro patrimonio al filo de la navaja, los que llegarán son del mismo equipo, incluso algunos repiten, ahora como ediles.
Es irrefutable que será otro Ayuntamiento el que llegará, pero la mitad será del mismo equipo de bomberos azules tratando de apagar el fuego con gasolina, o con saliva.
Revolcadero.
Los Independientes señalan que harán el mejor gobierno de la historia de Celaya, pero Elvira Paniagua hace un equipo de transición con síndicos y regidores, excluyendo a los regidores que no son de su partido político. E incluso, con personas ajenas al Ayuntamiento. La Ley Orgánica Municipal, es muy clara al respecto: La entrega recepción se hará entre el Ayuntamiento saliente, y el Ayuntamiento entrante. ¿Le seguirán buscando 5 pies al gato?
