Opinión

EL INFORME

Héctor Gómez de la Cortina 

El pasado primero de septiembre, la presidente Claudia Sheinbaum rindió su primer informe de gobierno. Se trata de un ejercicio republicano de rendición de cuentas que debería llevarse a cabo en el Congreso de la Unión, sin embargo, algunos acontecimientos del pasado han tenido como consecuencia que el primer mandatario descarte esa opción.

Pero veamos lo que dice la constitución:

El artículo 69 establece que el presidente debe presentar un informe por escrito en la apertura de sesiones del Congreso, el 1 de septiembre.

De acuerdo a lo anterior, no es obligatorio que el presidente en turno rinda su informe de manera presencial, basta con enviarlo por escrito.

Si algunos de mis lectores son jóvenes, seguramente se preguntarán si antes el presidente acudía al Congreso y la respuesta es afirmativa. El presidente no solo asistía al recinto legislativo, antes de llegar era transportado en un automóvil descapotable en donde iba saludando a miles de personas que lo vitoreaban durante todo el recorrido. Por ello a ese día, que por cierto era inhábil para los trabajadores al servicio del Estado, se le conocía como “El día del presidente”.

El primer mandatario ya en el Congreso, rendía cuenta del estado que guardaba la Unión, en tiempos del partido hegemónico, las únicas interrupciones eran para ovacionarlo. El informe podía extenderse por varias horas, alguno de Luis Echeverría duró siete. Al término, el presidente salía del Congreso entre porras, aplausos y abrazos.

Cuando la oposición fue ganando terreno, algunos diputados increpaban al mandatario, lo acusaban de mentir, enseñaban mantas y cartulinas y a veces hasta máscaras de puerco se llegaron a poner.

El punto de quiebre vino en 2006. Luego de las polémicas elecciones de ese año, la bancada del PRD y aliados, tenían tomada la tribuna del Congreso, alegando fraude contra el candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador. El presidente Vicente Fox llegó al Congreso, pero al darse cuenta que no había condiciones para ingresar al salón principal, se retiró.

Desde entonces, Felipe Calderón, Enrique Peña Nieto, Andrés Manuel López Obrador y ahora Claudia Sheinbaum, envían con el secretario de Gobernación, el informe por escrito. Ya no van al Congreso pues ¿qué necesidad de escuchar gritos y críticas? Mejor dar el informe en Palacio Nacional, únicamente con invitados, en donde prevalecerán los aplausos y las porras.

hgomezdelacortina@hotmail.com