Celaya

Toman Linces calles de Celaya; piden paz y justicia

CELAYA, GTO; “Quiero estudiar sin miedo” y “Elvira renuncia”, fue la demanda de al menos dos mil estudiantes del Tecnológico Nacional de México en Celaya, al marchar desde su alma mater hasta la zona centro de la ciudad.

Acompañados por pancartas con exigencias claras de seguridad y paz hacia la autoridad municipal, reclamaron que sus compañeros Francisca Aguirre, quien desapareció en el mes de enero y en marzo fue hallada sin vida en el municipio de San Miguel de Allende, así como Gabriel Ibarra, quien murió apuñalado durante un asalto el pasado sábado, sean los últimos linces que caen a causa, dijeron, de la indiferencia de un gobierno que no ha podido protegerlos.

Tras reunirse en las instalaciones del también conocido como ITC, los cientos de estudiantes tomaron rumbo al bulevar Adolfo López Mateos, sin parar de corear las consignas dirigidas especialmente a la presidenta municipal, Elvira Paniagua Rodríguez, con el mismo temor y necesidad de justicia que marcharon meses atrás, los estudiantes con un movimiento bien organizado, lograron llegar a la arteria vial mencionada.

En donde están los policías que nos iban a cuidar, fue la pregunta que los quejosos repitieron una y otra vez, mientras, a su paso, por la calle Insurgentes y luego por el bulevar, los ciudadanos les respaldaban con aplausos y palabras de aliento, nos falta “Gabo”, nos falta Francisca y cinco minutos de silencio acercaron a los jóvenes a la bola del agua, luego al pie del monumento a Miguel Hidalgo en la Calzada Independencia.

Ahí, los quejosos, que se dieron hartos de los constantes asaltos de los que son víctimas al acudir a estudiar o de regreso a sus hogares, pactaron una nueva movilización, será este miércoles al mediodía cuando nuevamente marchen, el destino ahora será la presidencia municipal.

Esta vez pidieron el apoyo de la ciudadanía celayense, para que su voz retumbe en el palacio municipal, esperando, que ya con dos víctimas mortales y algunas otras que han logrado librar la muerte tras ser lesionadas en asaltos, o simplemente quienes han sido despojados de sus pertenencias, logren que esa autoridad que dijeron sentir lejana, pueda devolverles la tranquilidad.