Por: José Luis Ramírez.
La muerte del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, fue un terremoto político de alto impacto, remeció las estructuras de poder político vinculadas al crimen organizado, lo paradójico, es que hoy los políticos mañosos estarán en la casa del jabonero, el que no caiga, resbalará.
Y ya que estamos en esos tonos bíblicos, el rasero o coladera para filtrar aquellos ciudadanos que intenten continuar en esa ruta de vivir del erario publico sin merecerlo, es el conocimiento de lo que han hecho, o cual ha sido su desempeño en la administración pública.
Partiendo de lo anterior, las encuestas nos muestran la percepción de la población sobre el desempeño de los ciudadanos, que eligió para servirlo. Reitero, una sola encuesta no hace verano, por eso es importante considerar los estudios de opinión de varias empresas, contrastar sus resultados, y su metodología. ¿Suena complicado? No, no lo es.
Bien, el día de hoy les muestro el trabajo de las empresas Arias Consultores, Massive Caller, y Rubrum. Con ello, abonaremos al estudio del primer año de evaluación de los alcaldes, que son de nuestro interés en el estado de Guanajuato. Y como dijo San Lucas, “in factis eorum cognoscetis eos”, es decir, por sus hechos los conoceréis, veamos.
Arias Consultores presenta dos encuestas, una del mes de agosto, y la otra de septiembre, su más alta aprobación es 100%, este dato nos debe servir para comparar los 100 alcaldes que se evalúan, entre ellos los guanajuatenses de León, Irapuato, Guanajuato Capital y Celaya. Hay dos más que esta empresa no evalúa: Salamanca y Silao, pero de ellos, tienen datos de otras encuestadoras que le presentaremos en las siguientes publicaciones.
Aprobación, solo pasa uno de cuatro.
León, en agosto tiene una aprobación de 51.3%, y en septiembre sube a 53.2; Irapuato en agosto tiene una aprobación de 23.8% y en septiembre cae a 12.7%; Guanajuato capital, en agosto tiene una aprobación de 46%, y en septiembre baja a 10.4%; Celaya, en agosto tiene una aprobación de 16.4%, y en septiembre tiene una aprobación de 16.2%, baja 0.2 puntos. Estos datos no son casualidad, son el reflejo de la observación ciudadana hecha por meses, en algunos casos, por años.
Todos demandan seguridad.
El estado de Guanajuato atraviesa por una crisis de seguridad que no ha sido superada, Arias Consultores, expone lo que necesita la población: León, en agosto el 59.9% de la población demanda seguridad como su principal necesidad, y en septiembre bajo a 49.1%. Irapuato, en agosto la demanda de seguridad es del 76.1%, y en septiembre creció a 82.7%. En Guanajuato Capital, en agosto la demanda de seguridad fue de 37.4%, en septiembre creció a 44.2%. En Celaya, en agosto la demanda de seguridad fue de 76.5%, y en septiembre bajo a 71.7%.
Se sienten inseguros en las calles de Guanajuato.
La demanda de seguridad desde luego parte del parámetro opuesto: en León, en agosto el 64.5% de la población se sentía inseguro, en septiembre bajó a 43.5%; Irapuato en el mes de agosto el 84.6% de la población se sentía insegura, en septiembre subió al 94.4%; Guanajuato capital, en agosto el 54.2% se sentía inseguro, y en septiembre subió hasta el 88.8%; en Celaya en agosto el 90.1% se sentía inseguro, y en septiembre bajo a 86.2%.
Los pendientes municipales.
En estos municipios, además de la percepción de inseguridad, y de la necesidad de seguridad, destacan otras necesidades pospuestas o incumplidas. Para León e Irapuato, que tuvieron la oportunidad de la reelección por el PAN, en el periodo del 24 al 27, son pendientes que se están haciendo viejos; para Guanajuato Capital, también gobernado por el PAN, es la continuidad de un modelo de gestión que se ha agotado en la inercia y la omisión. Para Celaya, fue una oportunidad que agotó un tercio de su tiempo.
Técnicamente, los municipios nunca comprendieron el objetivo de tener un Programa de Gobierno municipal, que mal o bien los llevará de la mano para concretar sus objetivos, sus acciones, y cumplir de manera estratégica sus metas. De hecho, estas necesidades surgen de preguntas expresas de los encuestadores, pero hay otras necesidades emergentes que alcanzarán una importancia mayúscula, particularmente en Celaya.
En muchos casos, los alcaldes se enfocaron en lo menos importante, dejando de lado las necesidades básicas de la población, destinando esfuerzos y recursos en temas de imagen y promoción personal. Al día de hoy no han hecho públicos, la evaluación del programa de gobierno, ni los indicadores del presupuesto que nos permitan evaluar los resultados de la inversión social
Desarrollo económico, transporte, obra pública, basura: los incumplimientos.
Veamos, en el mes de septiembre, en León después de la seguridad, la segunda demanda con un 15.8% fue el Desarrollo Económico; en tercer lugar, el transporte con un 11.5%; en cuarto lugar, con un 6.4% la Obra pública; en quinto lugar, el agua potable, con un 4.7%, en sexto lugar los servicios de salud con un 2.2%; finalmente, la recolección de basura con 1.4%.
En Irapuato, en el mes de septiembre, después de la seguridad, la segunda demanda fue el desarrollo económico con un 4.9%; en tercer lugar, la obra publica con un 2.8%; en cuarto lugar, el agua potable con 2.1%; en quinto lugar, transporte con 1.3%; en sexto lugar, servicios de salud con 1.3%, y finalmente la recolección de basura con el 0.8%
En Guanajuato Capital, en el mes de septiembre, después de la seguridad, la segunda demanda fue el desarrollo económico con un 16.4%; en tercer lugar, el transporte con 10.2% en cuarto lugar obra pública con un 6.8%; en quinto lugar, con 4.8% el agua potable; en sexto lugar, los servicios de salud con 3.9%, y finalmente, la recolección de basura con 3.3%.
En Celaya, después de la seguridad, la segunda demanda fue la obra publica con un 4.5%; la tercera fue el transporte publico con 4.3%; la cuarta fue el desarrollo económico con el 3.7%; la quinta, la recolección de basura con el 3.7%; la sexta, los servicios de salud con el 3.6%; y finalmente, con 0.9% el agua potable.
Las consecuencias de la improvisación.
Evidentemente los resultados de la evaluación ciudadana tienen consecuencias. En septiembre, Rubrum, realizó una Encuesta de Opinión Pública en 55 municipios y alcaldías del país, para preguntar: ¿Votaría por la reelección de su actual alcaldesa? Para Guanajuato capital, la encuesta sobre la reelección de Samantha Smith mostró que el 32.4% votaría por la reelección, en contraparte, el 58.9% no votaría por la reelección.
Otra empresa, Massive Caller, preguntó en julio, agosto y octubre: ¿votaría usted por Samantha Smith en caso de que decidiera reelegirse como alcaldesa de Guanajuato? En julio el 83.9% respondió qué NO; en agosto el 81.7% qué NO; en octubre el 79.7% qué NO, y por último en el mes de noviembre, el 78.7% dijo que NO.
Este mismo ejercicio se repitió para el alcalde de Celaya: ¿votaría usted por Juan Miguel Ramírez en caso de que decidiera reelegirse como alcalde? En julio el 69.5% respondió qué NO; en agosto el 70.5% qué NO; en octubre el 64.7% qué NO, y finalmente en noviembre el 65.4%, dijo que NO.
Retomando la referencia al homicidio de Carlos Manso, es oportuno apuntar que también hizo crujir al sistema de partidos políticos señalando con su ejemplo, que no se requiere de un partido político como instrumento para representar los intereses del pueblo en los municipios. Que desde la vía independiente, con una visión de servicio y compromiso con el pueblo, se puede ser un buen servidor público.
La muerte de Carlos Manso nos reclama que el rasero ciudadano tendrá que ser muy exigente en cada elección, para que sea más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que meter un político en el reino de la confianza ciudadana, sobre todo cuando la simulación, la mentira e incapacidad hayan sido su tarjeta de presentación. Y peor, cuando tenga las manos manchadas de sangre.
REVOLCADERO. DON JUAN GASTALON. El intento de comprar edificios viejos en remate para invertirles el triple o cuádruple de su costo para habilitarlos como oficinas municipales, es el error menor. El error mayor se lo cuento la próxima semana.
