CELAYA, GTO; A prácticamente 20 años de la que ha sido considerada como una de las máximas tragedias vividas en Celaya, “El Domingo Negro”, sigue habiendo resistencia de la ciudadanía para dejar de utilizar pirotecnia, siendo las festividades religiosas en donde más sucede.
Así lo señaló la presidenta municipal, Elvira Paniagua Rodriguez, quien refirió que no se ha podido eliminar la quema de artefactos explosivos, aún y cuando la máxima autoridad religiosa en el municipio, el obispo de la diócesis de Celaya, Benjamin Castillo Plascencia, ha estado de acuerdo en que deje de ocurrir.
“Este tema hasta con el señor obispo se ha platicado él está en la misma sintonía yo le pedí el respaldo, no ahorita desde hace un año por lo menos, cuando ya habíamos entrado a la presidencia que justamente nos apoyaran a través de él como autoridad respecto a todas las parroquias porque donde más sucede obviamente es en las fiestas patronales que a través de los padres que encabezan los diferentes templos nos ayudarán, me decía que claro que sí, pero que también es cierto que a veces la gente no pide permiso, lo hace no avisa y lo hace como costumbres que se tienen”, comentó la munícipe.
Paniagua Rodriguez admitió que aunque la búsqueda y decomiso de fuegos artificiales, se trata de un operativo que la dirección de Fiscalización tendría que hacer todo el año, reforzándolo en festividades en las que habitualmente se incrementa la quema, previo a las festividades patrias del actual año, no se logró el decomiso de ningún explosivo.
Sería el próximo 26 de septiembre cuando se cumplan 20 años de las trágicas explosiones ocurridas en la zona de la Central de Abastos, en donde según las cifras oficiales decenas de personas perdieron la vida; fecha para la que dijo la alcaldesa, se tiene contemplada la realización de una misa en honor a los caídos en el evento.
