Imagen ilustrativa creada con IA
Celaya, Gto; El presidente municipal de Celaya, Juan Miguel Ramírez Sánchez, reconoció que durante los festejos de Año Nuevo la quema de pirotecnia fue mayor que en años anteriores y que, en distintos puntos de la ciudad, la intensidad de las detonaciones rebasó la capacidad de respuesta inmediata de las autoridades municipales.
El alcalde explicó que, aunque en Celaya la pirotecnia está prohibida desde hace 26 años debido a una tragedia ocurrida recordada como el “Domingo Negro”, la venta y el uso continúan de manera clandestina, principalmente porque los productos son adquiridos en municipios vecinos como Cortazar, Villagrán, Irapuato o Salamanca, y posteriormente detonados en la ciudad.
Ramírez Sánchez señaló que el gobierno municipal enfocó los operativos en detectar bodegas y puntos de venta, con el objetivo de asegurar grandes cantidades; sin embargo, reconoció que actualmente la comercialización se da principalmente en pequeñas cantidades y en cruceros, lo que dificulta su control y reconoció que se logró la incautación de apenas 483 kilos de cohetes.
Aun así, afirmó que este año se logró decomisar más pirotecnia que en el periodo anterior.
El edil admitió que las detonaciones fueron “excesivas” y se presentaron tanto en colonias como en comunidades, además de que se registraron múltiples accidentes, aunque por fortuna ninguno de gravedad. Indicó que muchas de estas situaciones ocurren con la presencia y consentimiento de adultos, pese a los riesgos que implica el manejo de explosivos.
Ante este escenario, el presidente municipal subrayó que el problema no solo es de autoridad, sino también de conciencia ciudadana, al recordar las afectaciones que la pirotecnia genera en personas adultas mayores, animales de compañía y en la seguridad de las familias.
Finalmente, adelantó que para el próximo operativo Guadalupe-Reyes se reforzará la estrategia con base en los mapas de zonas donde se registraron más detonaciones, además de analizar alternativas para ofrecer opciones de festejo sin pirotecnia, como eventos culturales, actividades artísticas y celebraciones públicas que reduzcan el uso de cohetes durante el cambio de año.
