Celaya, Gto; El regidor por el PAN y presidente de la Comisión de Contraloría y Combate a la Corrupción, Carlos Ruiz León, criticó la falta de información oficial al interior del Ayuntamiento respecto a los recientes cambios en la Oficialía Mayor, al señalar que los propios integrantes del Cabildo se enteran por los medios de comunicación y no por los canales institucionales.
Ruiz León lamentó que ni siquiera se les haya presentado el perfil de la nueva titular del área, a quien dijo no conocer, pese a tratarse de una dependencia estratégica en el manejo de personal y procesos administrativos. En ese sentido, subrayó la necesidad de que se haga público el currículum de la funcionaria para evaluar si cuenta con los conocimientos y la experiencia necesarios para un cargo tan sensible.
Públicamente el presidente municipal, Juan Miguel Ramírez Sánchez, informó que la nueva titular es Liliana Rodríguez, proveniente de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, pero es lo único que se sabe sobre su perfil.
El regidor panista advirtió que la frecuencia de cambios en la Oficialía Mayor no es un buen signo para la administración municipal, ya que en poco más de un año de gobierno ya se han registrado tres titulares distintos en esa área.
Consideró que esto afecta la continuidad de los procesos y genera riesgos en una dependencia que, además de trámites, maneja directamente el factor humano de cientos de trabajadores municipales.
“Todos los procesos administrativos no son hojas de papel, son personas”, expresó, al insistir en que quien encabece la Oficialía Mayor debe tener liderazgo, conocimiento y una curva de aprendizaje rápida para no frenar la operación del gobierno.
Respecto al argumento del alcalde de que la anterior oficial mayor, Mireya Villagómez Molina estaba “desgastada”, Ruiz León calificó el término como inapropiado y lamentable, al señalar que no se puede denostar a una persona de esa manera, más aún cuando no ha sido despedida sino reubicada. Subrayó que la ex titular del área, merece respeto y un trato digno, independientemente de las observaciones que se hayan hecho sobre su desempeño.
En el plano legal, el regidor explicó que la situación laboral de la ex funcionaria dependerá de si es reubicada en una dependencia centralizada o en una paramunicipal. Detalló que, si permanece en la estructura central, lo procedente sería firmar un convenio de modificación de sueldo y funciones; pero si es enviada a una paramunicipal, sí tendría que ser liquidada y posteriormente contratada de nuevo, al tratarse de dos patrones distintos, lo que implicaría incluso la aplicación del periodo de tres meses de separación que marca la normatividad.
Finalmente, Ruiz León insistió en que estos movimientos deben manejarse con claridad jurídica, respeto a los derechos laborales y, sobre todo, con transparencia hacia el Ayuntamiento y la ciudadanía, para evitar suspicacias en un área clave para el funcionamiento del gobierno municipal.
