Después de ser una enfermedad típica de zonas costeras, a partir de este año los guanajuatenses tendrán que empezar a adaptarse al dengue en cada temporada de lluvias, una vez que el mosquito transmisor se ha hecho más resistente a las condiciones climáticas y geográficas de esta región consideró el infectólogo de la Secretaría de Salud, Juan Luis Mosqueda Gómez.
Fue a principios de agosto, cuanto a través de redes sociales habitantes de la comunidad de Santiago de Cuenda, en Juventino Rosas alertaron de la existencia de decenas de personas con dolor de cabeza, de cuerpo, fiebre alta y salpullido cuya causa no estaba plenamente identificada como dengue en esa localidad. Para entonces en el estado ya se contabilizaban 84 casos confirmados de esta enfermedad, de los cuales la mayoría se ubicaban en León, Silao y Celaya.
A más de un mes en el que los casos se han ido multiplicando por cientos, este jueves autoridades de la Secretaría de Salud acompañadas de autoridades municipales encabezadas por el alcalde Ramón Lemus Muñoz Ledo, fueron más abiertos en su información y confirmaron que el dengue llegó para quedarse.
“No podía haber dengue en Guanajuato el mosquito es un mosquito que se supone que vive en la costa y al nivel del mar”, resaltó el infectólogo Juan Luis Mosqueda Gómez, quien agregó: “es un mosquito que ha ido modificando sus condiciones y se ha hecho resistentes para vivir lejos de la costa y para sobrevivir a una altura como las que tenemos en nuestras ciudades en Guanajuato, no estamos al nivel del mar ha habido un cambio climático, ha habido un cambio en las condiciones y el mosquito se vino a adaptar a nosotros, antes era imposible pensar que pudiera haber dengue en Guanajuato, todo mundo asumía que había dengue en el sureste, hoy 31 estados tienen casos de dengue, ¿qué tenemos que hacer nosotros? también adaptarnos, serán casos que tendremos que ver año con año y tenemos que aprender de una vez”.
El especialista señaló que ya suman 511 casos confirmados de dengue en el estado, aunque reconoció que pueden ser hasta cuatro veces más esta cantidad, por eso la estrategia más eficaz para mantener al dengue bajo control era evitando los criaderos del moquito, para lo cual era importante lavar los recipientes que almacenan agua, taparlos, voltearlos o si era el caso eliminarlos.
“Es una enfermedad que viene con la temporada de lluvias y se irá con esta, no se puede eliminar pero se puede controlar”.
En cuanto a las nebulizaciones, explicó que no se puede controlar la enfermedad solo utilizando este método por el impacto ecológico que generaría, ya que además de los mosquitos mataría a otros insectos como avispas o abejas.
“En las zonas tropicales ya aprendieron que no puedes estar nebulizando permanentemente, no es falta de dinero no es la estrategia que necesitamos”.
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Es una enfermedad muy molesta
El infectólogo se refirió al dengue como una enfermedad muy molesta cuyos síntomas son fiebre alta y repentina, dolor de cabeza, de cuerpo y vómito, “la gente por lo regular está postrada en su cama, la enfermedad evoluciona en los siguientes seis a siete día generalmente de forma benigna, la mayor parte de los casos se va a resolver de forma benigna y sin necesidad de intervención médica porque no hay un medicamento que pueda curar el cuerpo, el virus tiene un periodo de vida en el cuerpo de cinco a siete días y después las personas suelen resolver la enfermedad”.
Ante la sospecha de la enfermedad el especialista recomendó acudir inmediatamente al Sector Salud para llevar un seguimiento del caso y no automedicarse. También recomendó el uso de repelente, uso de ropa que proteja de la picadura y el lavado continuo de manos.
