Celaya, Gto; El Parque Xochipilli espera la llegada de dispensadores de alimento que permitirán a los visitantes alimentar a los patos de la segunda sección de manera regulada y con insumos adecuados.
El director del parque, Santiago Pi Perales, confirmó que el proyecto avanza y que las máquinas podrían arribar a finales de diciembre. Comentó que estos dispositivos operan de forma similar a los expendedores de chicles, pero con un diseño adaptado para evitar atascos o contaminación del alimento.
“Ya encontramos al proveedor y estamos esperando que nos confirme la fecha exacta; dependen del cruce porque vienen desde muy lejos”, señaló.
En una primera etapa, el parque adquirirá dos dispensadores, con un costo individual de 1 mil 250 pesos, para evaluar la respuesta de los visitantes y determinar si el sistema resulta funcional. El alimento podrá obtenerse con una moneda de 5 pesos.
Pi Perales explicó que la población de patos ha crecido de manera notable “cuando empezamos (la administración) teníamos 28; ahora ya tenemos 69. Incluso se logró por primera vez el nacimiento de tres patitos dentro del parque, todos bajo supervisión veterinaria”, indicó.
Este aumento también ha elevado los gastos de mantenimiento. Actualmente, el parque destina cerca de 1 mil 800 pesos mensuales en alimento, cifra que puede incrementarse hasta 3 mil 500 pesos en caso de enfermedades que requieren atención y medicamentos.
El director pidió a la ciudadanía evitar dejar patos en el lugar sin aviso previo, ya que “la gente los avienta desde afuera, algunos en muy malas condiciones. Hemos salvado alrededor de 13 patos así”.
Señaló que toda ave nueva debe pasar por una revisión veterinaria para evitar contagios, pues varios de los ejemplares rescatados llegan desnutridos o enfermos. Actualmente, algunos juveniles permanecen en tratamiento y resguardo.
Para Pi Perales, los patos se han convertido en un símbolo del parque.
“Los patos son como las estrellas del parque, como las ardillas de Chapultepec, pero aquí son los patos del Xochipilli”, comentó.
La instalación de dispensadores, dijo, busca fortalecer su cuidado sin limitar la convivencia con el público.
