Celaya, Guanajuato.- La marcha convocada por el colectivo AUDE, integrada por un grupo de estudiantes universitarias, tuvo eco en la sociedad celayense, por lo que caminaron por avenida Tecnológico hasta el Parque Ximhai para exigir al gobierno un alto a la violencia que viven las mujeres de nuestro municipio.
Caminaron vestidas de morado y negro, gritando “hombre respétame cabrón con falda o pantalón” “ mujer se consiente y únete a la lucha” , niñas, jóvenes y mamás con carriola, algunas con sus bebes en brazos alumbraron la caminata ya sea con veladoras, otras con lámparas acompañaron la exigencia común: un alto a la muerte y violencia hacia las mujeres.
Entre sus participantes se encontraba la familia Aguado Robles de la ciudad de Celaya, la abuelita, la mamá, la hermana de Guadalupe, no dejaran que su familiar sea una cifra más, ya que fue asesinada por su pareja, así relata su hermana:
“ Estamos aquí para exigir justicia, por el asesinato de mi hermana que se llamaba Lupita, el presunto culpable es su pareja venimos aquí a pedir justicia, ya que la persona que es el responsable está desaparecido, no da la cara, Lupita dejó una bebe de dos meses ahora la bebe ya tiene un año y queremos pedir justicia estamos aquí para exigir que no queden impunes los crímenes hacia las mujeres como el caso de mi hermana, la juez dijo que no había pruebas suficientes para acusarlo, y que primero estaban los derechos humanos del señor y por eso es que lo dejaron libre dos días después de asesinato de mi hermana, no es justo”, expresó la joven que cargó durante la marcha un retrato de su hermana.
Laura Casillas, reconocida artista en la ciudad, también asistió y dijo estar muy satisfecha porque la juventud se interese por una causa tan noble como es el reconocimiento y el freno a la violencia hacia las mujeres:
“Me da mucho gusto y pesar al mismo tiempo, gusto porque veo que muchas jóvenes están aquí presentes, lo cual no ha sido en otras marchas, porque éramos unas cuantas y el hecho de que hoy se incorporen jóvenes nos da mucho gusto porque veo que ya tenemos a quien pasarle la estafeta y tristeza porque significa que ha llegado a tal grado la violencia que obliga a éstas jóvenes a sumarse con plena conciencia a esta lucha”.
Al final de la marcha iba un pequeño conjunto de hombres en su mayoría jóvenes que ayudaron ya sea en la organización de la marcha o bien solo acompañaron a sus parejas para solidarizarse con ellas y mostrar su apoyo; tal es el caso de Jonathan Yair Cárdenas Pérez, estudiante universitario de la carrera de Relaciones Internacionales, quien mencionó:
“Conozco a las chicas que están en el colectivo AUDE son mis amigas y las apoyo, estar con ellas me ayudado a aprender su perspectiva, puedo sentir empatía y decir sí es cierto nosotros (hombres) tenemos privilegios y a ellas las hacen menos; quiero seguir lo justo y si lo justo es tomar un papel secundario para que ellas puedan obtener sus derechos yo quiero estar ayudando”.
Alrededor de las ocho de la noche terminaron las palabras de solidaridad de cada una de los grupos participantes, entre sus peticiones que expresaron fueron el aborto legal, respeto de los hombres hacia las mujeres en los trabajos, en la calle, en los espacios privados, y sobre todo el esclarecimiento de cientos de mujeres asesinadas entre las que hay niñas, jóvenes y adultas.
