Celaya.- Capitán retirado del Ejército, Armando Montiel emprende un nuevo reto como candidato a Diputado Federal por el Distrito XII por el PVEM.
Sin ser militante, señala que aceptó la invitación del Partido Verde para que la voz del ciudadano sea escuchada, pues en su experiencia, el gobierno es poco colaborador de la sociedad, ya que como presidente del Consejo de Planeación Regional, solo una vez lo recibió el alcalde y nunca se dio seguimiento a las propuestas, misma situación que se dio con los diferentes Secretarios de Seguridad quienes parecen no tomar en cuenta a los ciudadanos organizados.
Destacó que su experiencia en materia de seguridad lo ha llevado a consultar a lideres de diferentes colonias para aportar estrategias de seguridad, porque dijo, “ningún secretario de seguridad va a venir a educar a tus hijos, se necesita trabajar desde las familias”.
Entre sus prioridades, además de exigir que la seguridad sea un verdadero compromiso y obligación en los tres niveles de gobierno, señaló que retomará el tema de la zona metropolitana pues la actual diputada Adriana Elizarraraz a pesar de haber recibido la encomienda de la población y del sector empresarial, no hizo nada porque la zona sea reconocida como tal.
Reitero que hay serias deficiencias en materia de seguridad pues por ejemplo, para la población con que cuenta Celaya, serían necesarios al menos 1800 policías y apenas se cuenta con poco más de 400, los cuales además se distribuyen en turnos y en encomiendas especiales, menos vacaciones, incapacidades, etc., dan solo unos 115 elementos por turno, mientras que casi el 80% de las cámaras de vigilancia conectadas al C-4 no están en funciones, según aseguró.
Desde su punto de vista, el mando único no es la solución por lo que consideró que no sería benéfico que Celaya entrara en él, pues dijo “se echan la bolita y quieren dejar todo en manos el Ejército”, además de que recordó, siempre señaló las deficiencias del programa Escudo y hoy sus fallas le están dando la razón, en tanto que sobre la llegada del ejército a patrullar las calles sentenció que no es la solución, pero era necesario.
