Celaya, Gto. Feb. 13.-El proyecto municipal de colocar un código QR en collares de perros y gatos para control poblacional, no es efectivo como debe ser un microchip, dice el Colegio Estatal de veterinarios.
El proyecto para presentar el programa CURACC, ante el gremio veterinario local, dicen que es una plataforma que pretende registrar a los perros y gatos del municipio, con un código QR.
Sin embargo los medicos veterinarios encabezados por el presidente del Colegio Estatal de Medicina Veterinaria, Francisco Jasso, dijeron que es buena iniciativa, aunque es una copia de otras plataformas.
En la CDMX por ejemplo, no han tenido éxito, pues se convirtieron solo en un medio para obtener un “acta de nacimiento de tu perro o gato” sin tener un impacto sobre la población animal.
El veterinario señaló que el único mecanismo que permite identificar plenamente a un animal de por vida, son los microchip.
Es por ello, señaló, desde la administración pasada se incluyó en el reglamento de Protección Animal, la obligatoriedad para que los propietarios registraran sus mascotas y colocarles el microchip.
Les servirá siempre de identificación, con el objetivo de vincular a los propietarios con sus mascotas y en caso de extravío, la plataforma permitiria al animalito regresar a casa.
Sin embargo, el cambiar esta disposición que en Celaya ya esta reglamentado, por uso de collares con un QR, no garantizan una identificación objetiva.
Se indicó que los collares pueden perderse, intercambiarlos entre animales, o simplemente si alguien le quita el collar, la mascota no seria identificable.
Por ello, los médicos veterinarios señalan que de no ser con un mecanismo de identificación permanente a lo largo de la vida del animal como un microchip, el proyecto es inviable que no evita su abandono.
El sindico Francisco Javier, ofreció llevar estas inquietudes para su análisis, y luego presentar un nuevo esquema para ser analizado por el gremio veterinario para su análisis.
Una vez realizadas las adecuaciones y de considerarlo viable, están en la mejor disposición de participar con las autoridades municipales en pro del bienestar animal.
