Celaya, Gto; La creación de la Dirección General de Derechos Humanos en el Ayuntamiento de Celaya continúa sin destrabarse, ante las dudas legales y técnicas que persisten en su planteamiento. Así lo informó la regidora Fátima González Reyna, presidenta de la Comisión de Recursos Humanos, luego de que este martes se realizara un nuevo análisis sobre la propuesta.
Durante la sesión de la comisión, se revisaron los perfiles laborales requeridos y la relación salarial de las plazas propuestas. Sin embargo, el debate se estancó nuevamente al considerar que algunas funciones ya son atendidas por otras dependencias, como el DIF, particularmente en lo relacionado con la atención a niñas, niños y adolescentes.
“La propuesta contempla una Dirección General que atendería a migrantes, diversidad sexual y niñez, pero este último tema ya está cubierto por el DIF, lo que generó dudas sobre una posible duplicidad de funciones”, explicó la regidora.
Uno de los principales obstáculos es determinar si la nueva estructura cumple con lo establecido en la Ley General para el Gobierno y Administración de los Municipios, que exige la centralización de ciertas funciones. No obstante, González Reyna cuestionó si es realmente necesario crear una dirección general, o si bastaría con unidades más pequeñas y operativas para atender lo que hoy no se cubre.
“A título personal considero que no es el escenario idóneo arrancar con una Dirección General. Puede iniciarse con unidades específicas para migrantes y diversidad, manteniendo el tema de niñez en el DIF si ya se está cumpliendo desde ahí”, dijo.
De aceptarse la propuesta de una Dirección General, implicaría la creación de hasta nueve nuevas plazas, entre personal jurídico, psicológico, trabajo social y administrativo. Sin embargo, en una estructura más reducida, se podría atender con el mismo personal y menor carga presupuestal.
El tema, por ahora, pasó a la cancha de la Comisión de Gobierno, que deberá revisar el encuadre legal y decidir si se cumple o no con lo que exige la nueva normativa, sin necesidad de centralizar más funciones.
“La Dirección General de Derechos Humanos sigue detenida porque no hay claridad jurídica ni coincidencia en cómo debe estructurarse. Mientras tanto, desde Recursos Humanos ya se hicieron las observaciones, ahora toca a la Comisión de Gobierno tomar una decisión”, concluyó González Reyna.
