Celaya, Gto; En el marco del debate nacional sobre la reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, el senador Emmanuel Reyes Carmona aseguró que tanto el sector empresarial como la clase trabajadora han mostrado disposición para que la transición se dé sin afectar la productividad ni generar pérdidas económicas.
“Las 40 horas sí serán una realidad. Hay voluntad del gobierno, de los empresarios y de los trabajadores. La clave es que se haga de manera progresiva y con diálogo”, expresó el legislador.
Reyes Carmona enfatizó que este cambio, responde a una demanda histórica de la clase trabajadora, pero debe implementarse con responsabilidad para no frenar la inversión ni impactar la estabilidad de las empresas.
El senador reconoció que en los últimos años se han producido múltiples reformas laborales, como el aumento al salario mínimo, la ampliación de vacaciones y los permisos de paternidad, que han representado ajustes significativos para el sector empresarial. Sin embargo, destacó que existe entendimiento mutuo sobre la importancia de garantizar condiciones laborales más dignas.
“Las empresas entienden que tarde o temprano los cambios llegarán. Lo único que han pedido es que se apliquen con orden, de forma progresiva, para evitar impactos inflacionarios o retrocesos económicos”, señaló.
Reyes Carmona informó que ya se han abierto mesas de diálogo con la Secretaría del Trabajo, en las que participan distintos sectores productivos, incluyendo maquiladoras fronterizas, donde el salario mínimo es más alto y los retos operativos son mayores. Subrayó que la meta es lograr una transición equilibrada, que contemple también modelos laborales híbridos y flexibles.
“Lo que antes se hacía en 48 horas, se puede hacer en 40 con una fuerza laboral calificada y eficiente. Este no es un paso en contra de la productividad, es una oportunidad para mejorarla”, concluyó.
El senador adelantó que será en el próximo periodo legislativo, que inicia en septiembre, cuando se discutan mecanismos y calendarios para hacer oficial la reducción de la jornada laboral, con la meta de su implementación total hacia 2030.
