No hay muchas opciones cuando se trata de analizar los mensajes del presidente, sea en las conferencias mañaneras, en los eventos públicos en los estados que se identifican por el mismo formato; el mismo mensaje de los programas sociales, las mismas demandas de los afectados, especialmente las mujeres y los niños de las guarderías, los mismos refranes, los mismos abucheos a los gobernadores, los mismos gritos de un presidente que actúa y comunica que ya se cansó de la “grilla” (como él dice), los mismos señalamientos a los gobiernos que le antecedieron, es decir, los gobiernos “neoliberales”… el mismo contenido y el mismo formato.
Así sucesivamente durante 100 días, casi 70 conferencias de prensa, más de 50 viajes… ninguno fuera del país.
Un presidente que se levanta temprano, se duerme temprano, no descansa… no lee.
100
días de reacciones a los estímulos de los periodistas en las conferencias
mañaneras.
Los
especialistas en comunicación destacan la novedad de las conferencias
mañaneras, llama la atención el seguimiento que tiene en las redes sociales, su
énfasis en combatir la corrupción lo ha llevado a tomar decisiones que no
respetan la normatividad para las licitaciones, para la asignación de los
sueldos, para la designación de los nuevos funcionarios, para la administración
de los recursos de los programas sociales, para la cancelación de programas de
ayuda social que son vitales para que la mujeres mexicanas armonicen sus
trabajos con sus hogares.
Epigmenio Ibarra asesor y promotor del
presidente convocó en Twitter una encuesta sobre los cien días de gobierno del
presidente, participaron más de 600 mil personas y casi el 70% de ellas dijo
que no les gusta la forma de gobernar del presidente. Pero sólo Epigmenio
Ibarra no está de acuerdo con el resultado de lo que el mismo convocó y
descalificó su encuesta diciendo que los usuarios de twittear la habían
manipulado.
El presídete ha logrado polarizar a la sociedad mexicana, distorsionando historias y acudiendo a justificaciones de la incompetencia de sus funcionarios o correligionarios.
Como
el senador Jara del partido MORENA que propone una iniciativa para descalificar
a las calificadoras porque critican las decisiones del ejecutivo en materia de
gasto público…
Quizá la más notoria es la descalificación del
periódico reforma, del que cada afirmación obliga a verificar sus dichos…
todos distorsionados.
El formato de comunicación del presidente ha logrado que los mexicanos escuchen sus afirmaciones, no comprueben sus dichos, se acepten pese a que sean aberraciones; como la cancelación de las estancias infantiles… pero como se antepone el discurso del combate a la corrupción… se concede el beneficio de la duda y ante la falta de elementos para la contradicción, lo que sucede es que se acumulan las distorsiones, las afirmaciones sin sustento, los dichos populares, las ironías y el desgaste mayúsculo de la política como instrumento de gobierno y credibilidad en la sociedad.
Es
incuestionable que ha logrado un freno a las inversiones y que el pronóstico de
crecimiento es mediocre. 1.4% en 2019 y 1.6 % en 2000. No hace falta discursos
para interpretar la realidad.
Tenemos un presidente que cree que contestar
todo, interesarse por todo, opinar de todo, lo hace mejor presidente… después
de cien días se ha desdibujado la 4T y cada vez se entiende menos el
significado y el al-a ce de la misma.
También será una oportunidad para que con su equipo reflexione sobre sus acciones y omisiones… en 100 días hemos visto al ganador de las elecciones presidenciales, no al jefe del estado mexicano.
Hasta la próxima PROSPECTIVA.
José Gerardo Mosqueda Martínez,
Presidente del Instituto de Administración Pública de Guanajuato
presidente@iapguanajuato.org, gmg@gerardomosqueda.com.mx
gerardomosqueda/ mosquedagerardo
